¿Y si en tu próximo viaje en lugar de quedarte en un hotel rentas la casa de uno de los habitantes locales? ¿Y si dejas tu carro y comienzas a pedir y pagar por vehículos con chofer desde tu smartphone? ¿Y si remodelas tu casa con muebles vintage comprados por internet? ¿Y si te unes a la Economía Colaborativa?

Esta corriente, también conocida como Consumo Colaborativo, es todo menos nueva. La gente ha intercambiado, prestado o compartido productos y servicios desde el inicio de la civilización –un humanista nos recordaría tal vez que la cooperación es parte de nuestra esencia, entre otras cursilerías…–. Sin embargo, el incremento de los costos de producción, la aspiración a una vida más independiente y sustentable, junto con el desarrollo de aplicaciones, redes sociales y sistemas de pago confiables, han impulsado esta nueva forma de “comprar” en los últimos años.

La Economía Colaborativa, como movimiento social o comunitario, es bastante interesante y merece ser explicada… por un blog que no se dedique a marketing y publicidad. Como sector de negocio, compartir productos y servicios ya representa una industria de 26,000 millones de dólares, de acuerdo con MIT. De la misma manera, Forbes reportó que el intercambio en plataformas electrónicas de productos y servicios deja un estimado de 3,500 millones de dólares a sus participantes.

¿Quieres saber lo mejor? Las proyecciones de crecimiento de la Economía Colaborativa indican que el mercado se duplicará en los próximos doce meses. Con todos estos datos, algo queda muy claro: Compartir nunca había sido tan rentable. El reto de las marcas será encontrar una forma de integrarse a estos nuevos hábitos y preferencias de consumo de las personas, en una manera natural y que haga sentido con sus objetivos de negocio.

Esta transición puede ser complicada porque, desde un punto de vista, puede ir en contra de muchos principios y modelos de negocio. Sin embargo, no todas las marcas tienen por qué convertirse en Uber, KickstarterTaskRabbit de un día al otro. A veces los cambios son más pequeños: La cadena de hoteles Westin, por ejemplo, empezó a rentar calzado y equipo deportivo a los huéspedes que desean evitar bultos en su equipaje. Utilizar las redes sociales y plataformas digitales para promover este tipo de productos y servicios es un movimiento introductorio que también deberías considerar.

Las personas están cambiando sus esquemas de consumo: ahora piensan en acceso y conveniencia más allá de la propiedad. Tu marca debería escuchar estas nuevas tendencias y analizar de qué manera incorporarlas a tu plan de negocio y comunicación en los próximos años porque, como te presentamos en los siguientes cuatro puntos, la Economía Colaborativa es algo que debes tomarte muy en serio.

1. Crecer para crecer

Ya mencionamos cuánto dinero significa la Economía Colaborativa como actividad total, así como sus proyecciones de crecimiento. En Estados Unidos, el 39 % de las personas ya comparten algún producto o servicio; además, prácticamente el doble de ellos dice planear hacerlo en los siguientes 12 meses.

Aunque es cierto que hay diferentes niveles de consumo y algunos productos o servicios son más populares –la compra y venta de productos semi-nuevos por plataformas como Amazon, E-bay o Mercado Libre lleva años de ventaja sobre otros proyectos–, no podemos negar que el interés en este tipo de intercambio económico continuará aumentando con el paso de los años.

2. Práctica, razonable  y conveniente

Sí, existe toda una ideología sustentable detrás de la Economía Colaborativa; sin embargo, eso no significa que abrazar árboles y luchar contra el capitalismo sean los únicos motivos que tienen las personas para compartir. De hecho, un estudio realizado por Vision Critical señala que las razones más populares para ser parte del consumo colaborativo son: Conveniencia (73 %), Mejor Precio (55 %) y Calidad (47 %), muy por delante de temas ecológicos, comunitarios e ideológicos.

Actualmente, todos deseamos sentirnos bien con lo que nuestras decisiones de consumo dicen de nosotros; compartir definitivamente apela a esa necesidad. Pero al final los consumidores siguen buscando productos o servicios de excelente calidad y precio que faciliten su vida y toda marca tiene en cuenta esos factores en su modelo de negocio, ¿no?

3. “Es muy mainstream”

Si los sharers no son hippies, resulta que tampoco son hipsters, concentrados en grandes ciudades que buscan maneras originales de consumir. Y no, tampoco son jóvenes estudiantes hambrientos que rentan ropa de diseñador y autos porque sus posibilidades económicas no les permiten poseerlos. Todo lo contrario: El mismo estudio de Vision Critical muestra que el 62 % de las personas que participan en la Economía Colaborativa son dueños de su propia casa, 36 % tienen hijos y 27 % están casados: en resumen, son casi iguales al resto de tus consumidores.

Es cierto que tienen mayor tendencia a pasar el tiempo online, son más jóvenes (18-34 años) y se sienten más identificados con ideas políticas progresistas. Pero, contrario a lo que podrías pensar, los amantes de compartir tienen ingresos anuales por encima del promedio de sus países: De hecho, en Estados Unidos, las personas con ingresos mayores a 100,000 dólares anuales tienen 10 % más de posibilidades de participar en la Economía Colaborativa (porque esos trayectos en Uber no son nada baratos).

4. Muy satisfactoria

Encima de todo, participar en la Economía Colaborativa es una experiencia que deja a todos bastante satisfechos. La calidad (80 %), valor (79 %), experiencia de compra y producto (81 %), uso del sitio (79 %) y servicio al cliente (71 %) son todos los valores evaluados en el estudio de Vision Critical, ninguno de ellos está por debajo del 70 % de satisfacción en los consumidores. Para los vendedores, los niveles bajan un poco, aunque destacan  la plataforma de compras (72 %) y la experiencia de venta (69 %).

Además, 91 % de las personas que han compartido un producto o servicio en los últimos meses, planean volver a hacerlo en el siguiente año. Ese mismo 91 % también recomendaría a sus amigos y contactos probar alguna de estas plataformas, lo cual explica las proyecciones de crecimiento.

Ahora que conoces un poco más sobre la Economía Colaborativa, debes preguntarte qué debes hacer con tu marca para aprovechar este tipo de consumo. Como hemos dicho, no se trata de cambiar todo tu modelo de negocio, tal vez sólo debas integrar un par de servicios y facilidades que apelen a la experiencia de compartir; también debes seguir al pendiente de investigaciones de mercado, insights y nuevos desarrollos de este tipo de consumo.

Si necesitas ayuda haciéndolo, permítenos compartir –pun intended– la responsabilidad de crecer tu marca en este nuevo sector contigo: Escríbenos a hola@cerocuatro.com o déjanos un comentarios aquí abajo.

Con información de: Vision Critical, Forbes, El País, MIT y People Who Share